La vida a cada paso nos va llenando las venas con su rojo y fuerte nectar, que nos va diciendo “vivi hoy, no es tuya esta vida es mia”.
Muchos al oir esto descontrolan su cuerpo, desesperados por las sensaciones fisicas que su estuche (cuerpo) puede llegar a persivir, dejan muchas veces de lado lo que la conección entre el alma y el cuerpo pueden recibir.
Somos un universo en miniatura, cada uno de nosotros y es un milagro cuando dos universos o mas se pueden fusionar o estallar. Un parto, el dar a luz, es una super nova que sale al infinito para brindar lo mejor de si. Todos nacemos con ese fin, solo que algunos en el camino perdemos esa gran sabiduria que al nacer trajimos.
Gracias a las fusiones de los universos, grandes estrellas, brillantes, llenas de vida, de luz y corazón me han enseñado a seguir buscando la sabiduria que al nacer perdi. A esas estrellas que algunas ya son agujeros negros que al irse se llevan mucho de todo con ellas, les digo gracias en silencio y desde lo mas profundo de mi.
Para la Piba





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